Les pido disculpas por lo extenso. Al final está la conclusión para los que quieran ver mi opinión y no se quieran dormir todo el discurso.

Para empezar, he tenido que levantar algunos cuellos de botella del sistema para sacarle provecho a las cajas, porque son muy reveladoras.  Cualquier distorsión en la cadena se hace evidente, incluyendo la incorrecta ubicación de los parlantes.

Al reproducir desde fuente digital o analógica el sonido se asemeja más a una performance en vivo que a una grabación. Los defectos en las grabaciones se hacen evidentes, pero no suenan agresivos, se pueden escuchar como parte de la música, sin quitarle deleite, solo le restan realismo. Con estos parlantes ahora me es mucho más fácil dedicarme a escuchar la música y olvidarme que hay electrónica en alguna parte.

El sonido es cohesionado y con imagen estéreo muy natural, incluso en música a escala de teatro.

En cuanto al sonido por rango de frecuencias:
1. Los agudos son limpios y sin estridencias y no son tan detallados como el de otros tweeters de materiales exóticos. Los agudos bajo 4 kHz son asunto distinto, estos son entregados por el driver midrange y tienen una transparencia que no he escuchado en ningún otro tweeter sonando en torno a los 4 kHz.

2. Los sonidos provenientes del midrange, incluyendo las frecuencias hasta 4 kHz, son excepcionalmente claras, con una precisión de armónicos inusual para ser un parlante y con un posicionamiento estéreo igualmente excepcional. En este rango de frecuencias sin dudas que el sonido no parece provenir de un parlante, si no que da una sensación palpable de sonido real. No he escuchado ningún otro parlante en que las voces y las cuerdas se escuchen así de reales.

3. Los sonidos de las frecuencias bajas son más bien similares a los de parlantes sellados, y en mi sala llegan sin problemas a frecuencias en torno a los 30 Hz y no interfieren para nada con los medios ni se sobreponen entre sí. Los bajos de las fact 12 también tienen una característica excepcional: su velocidad. Su comportamiento transiente es tal que por primera vez escucho la música de orquesta similar a la de un concierto en vivo, igual cosa ocurre con las percusiones de todo tipo. No he escuchado ningún otro parlante que tenga esta capacidad, y claro, es una de las características por las que PMC se ha hecho famoso, junto con la naturalidad y detalle de sonido del midrange.  Las fact 12 no llegan a las subfrecuencias, para eso se requiere un subwoofer, un muy buen subwoofer (o sea extremadamente rápido en subfrecuencias, y eso es muy difícil de lograr). Un bajo así de rápido como el que dan las fact 12 puede parecer “liviano” comparado con otros parlantes, sin embargo genera mucha presión acústica, la que no se extiende en el tiempo, es decir, no resuena nada, los bajos aparecen y desaparecen con la misma velocidad como ocurre con el sonido real.  Ese es el logro más sobresaliente de este diseño de woofers con línea de transmisión, su falta de distorsión de bajos.

En cuanto a la imagen acústica:
No es necesario estar frente al centro de los parlantes para percibir la imagen estéreo de las grabaciones, si uno se ubica incluso frente a uno de los parlantes, aun así el sonido parece provenir de un escenario tridimensional y a escala.  Los sonidos se sienten “bien enfocados”, en el sentido que parecen estar en una ubicación muy precisa y nada difusa en el espacio, tal como ocurre con una imagen visual bien enfocada.  El escenario no aparece limitado por la ubicación ni el ángulo de los parlantes. Los parlantes no parecen ser la fuente de sonido, si no que se configura un escenario virtual, con una escala distinta para cada grabación. En las grabaciones con coros, por ejemplo, se hace muy evidente la ubicación de los distintos cantantes. Da la impresión de una multitud de parlantes repartidos en el escenario, en vez de 2 en la sala, por decirlo de alguna manera.

 Conclusión y Comparación:

Es probablemente el mejor parlante que he escuchado. Hay otros parlantes que tienen agudos más claros y detallados (los folded tweeter o los de diamante o de berilio), o que logran un comportamiento dinámico del nivel de la música en vivo (como las focal grande uthopia), pero ninguno tiene la naturalidad de rangos medios ni la precisión transiente de bajos que se logran con las fact 12 (algo que es bastante propio de monitores de estudio), ni tampoco he escuchado otros parlantes que logren la precisión de imagen estéreo que logran estos parlantes (algo imposible e impensado para parlantes con diseño horn, por ejemplo).  La sensación de realidad que logran es muy creíble.  Como me dijo una vez mi hija que me acompañaba a escuchar música: parece que hubiera fantasmas aquí con nosotros.  Sí, la sensación de realidad que logran con la música es habitualmente escalofriante, no suenan ni más ni menos que a músicos en la sala, pero una sala de dimensiones distintas a la que uno está.