Sistema acompañante

  • Servidor NAIM Uniti Serve
  • DAC NAIM DAC-V1
  • Parlantes PMC Twenty.23.

Música

  • John Coltrane: Olé
  • The Cure: Jumping someone else’s train
  • J.S. Bach: Oratorio de Navidad, coro introductorio de la primera cantata, René Jacobs – Harmonia Mundi
  • Rachmaninov: 1er Concierto para piano, 1er movimiento, Ashkenazi – DECCA

Coltrane

El 5si entregó un grave contundente, en el que ambos contrabajos exhibieron sus líneas bien delineadas, con fuerza y aspereza en el pasaje “col legno”. Las líneas del grave fueron un tanto más precisas en el Exposure, pero con menos peso. El NAIM se concentró más en el medio y grave, mientras que el Exposure restituyó más aire en bronces y platillos y fue superior en holografía, que es una de sus mejores cualidades. Sin embargo, siendo este track más visceral, este atributo más “audiófilo” pasó a segundo plano en la escucha, y el NAIM 5si fue más eficiente en transmitir la fuerza bruta del tema.

The Cure

Esta vez ganó por poco el 5si, seguido de cerca (una cabeza atrás) por el 2010. Pasa que este track tiene un ritmo constante, rápido, con un bombo parejo y presente. Acá el “loquito de los bajos” que es el 5si se lució. Simplemente, hace mover más la cabeza. El “tum-tum” constante del bombo lo reproduce de una manera que atrae la atención a él. La voz de Smith sonó muy directa, muy armada y bien plantada en la sala; muy real, íntima. Por supuesto, el 2010 la separa más del fondo negro (el 5si no tiene fondo negro), pero de algún modo la voz en el 2010 no sonó (a mi juicio) tan inmediata como en el 5si. Sonó igual de definida, con igual riqueza de matices, con una similar corrección tonal, pero no sonó igual de inmediata (como si te cantara al oído). Por otro lado, el 2010, en el terreno del contrabajo y bombo, se comportó excelente también. En el contrabajo, tal vez más afinado que el 5si incluso. El bombo, más violento y adictivo en el 5si; en el 2010, quizás más preciso, pero con menos fuerza. Mientras escuchaba, se me ocurrió lo siguiente: el 5si interpretaba a unos Cure más punkies, más peligrosos, más desordenados; el 2010 los hacía sonar como si estuviesen vestidos muy pulcramente y fuesen más perfeccionistas. Como si, mientras tocasen, el baterista y el bajista se mirasen, como diciendo “¡pucha que somos capos!”. El 2010 hacía sonar todo demasiado pulido y elegante. Les subía el pelo a los Cure. Sin embargo, como me sucedió con el track de Coltrane, le di la victoria al 5si porque fue el que provocó más emoción, un estado más eufórico. Tal vez otro hubiese preferido la visión más “posh” del 2010.

Bach

Acá me quedo con el 2010. Creo que en este track (con una orquesta historicista relativamente grande, con variados instrumentos, más un coro), se lució la capacidad del 2010 de separar líneas versus un fondo negro. Es decir, la capacidad de generar un cuadro sonoro en el que vas diferenciando, separados unos de otros por bastante aire entre medio, todos los instrumentos y voces. El golpe de timbales inicial fue sin duda mucho más preciso en el 2010. Fue igual de dinámico en el 5si, pero en el 2010 la separación entre el golpe en el paño y la resonancia posterior fue más evidente. La restitución del coro en capas claramente diferenciadas fue superior en el 2010. Si bien 5si es más bidimensional, también a la larga me sedujo por la inmediatez de las voces. Puede que no te pinte una escena tan maravillosa como el 2010, pero esa inmediatez, unida a una calidez especial en el timbre, de todos modos logró seducirme. El ritmo, excelente en ambos amplificadores.

Rachmaninov

Acá comencé con el 5si y noté de inmediato que, tras la breve introducción orquestal, que sonó dinámica e imponente, el piano, extrañamente, se fue para atrás. Es decir, sonó bastante difuso y lejano, aunque con tono exquisito. Puse luego el 2010, y el piano apareció en gloria y majestad, posicionado de manera precisa, y marcando cada tecla en el espacio. La dinámica orquestal resultó igual de buena que en el NAIM. Por supuesto, la holografía fue superior en el 2010. El excelente manejo de la microdinámica, unido al sentido del ritmo innato del 2010, dio como resultado una restitución muy emocionante de este movimiento. Creo que logró sacar mucha información de la grabación, pero sin ser analítico; por el contrario, lo hizo transmitiendo mucha emoción. Se sentía muy bien la interpretación de Asknenazy. Ahora bien, hay una cierta tristeza que el 5si comunicó tal vez mejor que el 2010. ¿Tal vez por ser el más oscuro, y el que presenta las cosas de manera más directa e íntima? No lo sé. Como sea, tanto desde el punto de vista audiófilo como desde el punto de vista de la emoción que logró, creo que el vencedor fue el 2010.

Resumen

5si: bidimensional en escena, poniendo todo adelante y muy plantado en la sala. Por lo mismo, muy inmediato y presente. La diferencia con el 2010, por ejemplo, es la diferencia que hay entre un parlante fullrange sin crossover, que planta el sonido ahí mismo, y uno multidriver que genera un espacio sonoro propio, donde va posicionando los distintos instrumentos contrastados contra un fondo negro. Grave contundente y rápido; más violento que el 2010, más áspero (en todo el espectro). Más limitado en aire arriba, más concentrado en medios y graves. Timbre muy cálido y agradable. Sonido carnoso, espeso.

2010S2D: muy tridimensional, holográfico. Agudos detallados y suaves, medios dulces, casi líquidos (parecido a un Clase A). Grave afinado y preciso, no tan violento como el NAIM. En general, como la suavidad es lo contrario de la aspereza, en pasajes en que se necesite violencia, sonará más educado que el NAIM. Pero lo bueno es que mezcla la suavidad en medios y agudos con ritmo y fuerza en el grave. Sonido más etéreo que el 5si.

En definitiva, ambos integrados son de un excelente nivel, y la elección dependerá de qué se privilegie en la escucha.

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